Contra la falta de respeto a nuestra dignidad… aquí estamos los pobladores

Junio
23
2020

Que lindo fue ser testigo de los días que siguieron al 18 de octubre del 2019, días donde la gran mayoría del pueblo estábamos unidos… Empezábamos a hablar de las cosas que están mal y soñar con cómo debiese ser una vida mejor. Porque tanto los que salíamos a protestar o tocar la “ollita”, como los que simplemente apoyaban la manifestación, estábamos de acuerdo bajo un mismo grito: reclamar por este sistema injusto y desigual, que tanta tristeza le trae al pueblo trabajador. 

Pero era obvio que “ELLOS” iban a responder, después de salir del espanto que les dio el ver el poder gigante del pueblo, y sus riquezas amenazadas por primera vez en muchos años. Y para hacernos frente ahí llegaron sus aliados: los “politiqueros” de todos los colores, firmando acuerdos para acallar las demandas justas y seguir manteniendo este sistema, sólo con algunos maquillajes a sus propias leyes, como la Constitución, para evitar que el pueblo nuevamente se levante. Por otro lado, las fuerzas armadas y carabineros, que ya sabemos de qué lado están, enfrentándose al pueblo con una decisión que nunca hemos visto cuando los necesitamos en nuestras poblaciones. Y la “guinda de la torta”, los medios de comunicación, porque la mejor estrategia que ellos tenían era poner al pueblo en contra del pueblo, deslegitimando la lucha con falsos argumentos. Y así ese enorme poder del pueblo se fue debilitando. Esto porque aún no estamos tan organizados y unidos para defender nuestros intereses como lo están ellos, los ricos, para defender el sistema que han construido y que sólo les trae beneficios a ellos.

Esta vez, a boca de los “politiqueros” y cuicos de siempre, que se han ido a meter a las ollas comunes de los pobladores, en vez de ocuparse de las muchas necesidades que aquejan a la población, demostrando una enorme distancia e insensibilidad con el pueblo, sin siquiera hacer llegar a tiempo las famosas cajas de mercadería prometidas a los vecinos. Los mismos que cada elección nos tratan de hacer creer que son distintos, incluso hablando a nombre del pueblo¡Qué tremenda contradicción! Ya que cuando el pueblo se levanta, no tienen nada mejor que hacer que llamarnos narcotraficantes. Si bien, entre tanto desfilar de políticos por los canales de televisión, un dicho más entre los tantos absurdos e inhumanos que dicen no nos sorprende. Pero sí nos hace confirmar que son todos iguales, no importan colores políticos cuando se trata de defender su sistema, que tanto crédito les deja a ellos a expensas del pueblo, que somos la mayoría.

Pero como siempre, aquí estamos los pobladores… y hoy no son las ganas de cambiar este sistema injusto y desigual las que nos llevan a salir a la calle, sino las necesidades, los problemas que se intensifican y en algunos casos el hambre. Mientras “ELLOS” nuevamente critican la protesta, como si supieran algo de la realidad de las poblaciones. Los dueños de las grandes empresas no han perdido nada en esta pandemia; sus casas siguen cómodas y calentitas, sus despensas llenas, y la certeza que si llegaran a contagiarse recibirán la mejor atención que las clínicas para ricos les puede dar, y no tendrán que suplicar por una cama en un hospital o por un ventilador.

Porque “ELLOS” no han querido, ni en esta crisis (que sólo es del pueblo), recortar ni un mínimo sus ganancias. No han demostrado ni un signo de humanidad, sino la más pura hipocresía, diciendo que quieren “ayudarnos”. ¿Y cómo lo hacen? Frente a las cámaras de televisión, cuando los grandes empresarios de la CPC (Confederación de la Producción y el Comercio) entregan ventiladores, mientras por el lado despiden a miles de trabajadores, para no dejar de acumular dinero para ellos.

¡Y qué vergüenza más grande! Los municipios entregando apoyo a algunas ollas comunes, convirtiendo una forma de resistencia del pueblo frente a las crisis, en la nueva política del Estado, en un país enormemente rico y que se jacta de ser el mejor de América Latina. Mientras, nos tienen con la incertidumbre de cuándo llegarán las cajas de mercadería a la población, y si le tocará o no a nuestras familias, como si fuera un juego de lotería. Porque al final, después de no querer soltar ninguna ayuda, cada vez que anuncian bonos o subsidios, resulta que a casi nadie le tocan, ya que son en extremo focalizados, poniendo requisitos, letras chicas y subiendo mágicamente los puntajes de los vecinos en la ficha del Registro Social de Hogares.

No importa el argumento que tengan para dejarnos sin “beneficios”, porque para inventar cuentos son expertos. Si en resumidas cuentas lo que están tratando de hacer es ahorrar hasta el más mínimo peso, porque no hay que gastar en demasía en el pueblo. Ya que si realmente quisieran ayudar a los pobladores, bastaría con un poco de lo que los ricos nos han quitado por tanto tiempo, para que no tuviéramos que estar pasando por tantos problemas en esta crisis. 

Por todo esto, debemos eliminar de nosotros los comentarios que los medios de comunicación nos han hecho repetir casi inconscientemente, como que “siempre hay gente que se aprovecha”, cuando si hablamos de aprovecharse, son ellos los que más acumulan riquezas a costa del trabajo del pueblo. O la idea que “si nos están entregando algo, aunque sea poco hay que agradecer”, ya que no es ningún favor el que nos están haciendo, si la riqueza del país, que está en manos de unos pocos, la generamos nosotros, y a nuestros bolsillos nunca llega. Tenemos que oponernos decididamente a estar seleccionando quién se merece más la “ayuda” en nuestras poblaciones, donde sabemos que todos tenemos los mismos problemas. Organizados debemos exigir que todos los “beneficios” lleguen a todos los vecinos por igual, y no dividir al pueblo, generando conflictos entre nosotros. No por obra del Alcalde, sino por la convicción y organización de los vecinos.

Sabemos que cualquiera que sea cómplice de los ricos hablará mal de nuestra gente, como lo han hecho con los vecinos de Rodelillo, mostrando su legítima protesta como si fuera delincuencia, intentando nuevamente poner al pueblo en contra del pueblo. Nosotros, como parte del pueblo, saludamos a los vecinos de Cerro Cordillera, Rodelillo, Cerro San Juan de Dios, Glorias Navales, Ramaditas y tantos otros, que salen a exigir que llegue alguna ayuda en este difícil momento para el pueblo, para ellos y sus vecinos; y lo hacen con valentía, porque sabemos cómo se comportan con el pueblo los carabineros y fuerzas armadas. A todos nuestros vecinos que, no sobrándoles las cosas, igualmente las comparten con sus vecinos; los que se organizan desinteresadamente y con una humanidad inimaginable por la clase alta, todo por apoyar a los que los están pasando mal. A todos ellos va nuestra admiración. Porque no puede ser más cierto que “sólo el pueblo defiende al pueblo”.

¿Qué sería de nosotros si ese mismo poder que demostramos en octubre estuviese organizado? De seguro ya tendríamos más certezas de que es posible y necesario construir una vida digna. Por eso como pueblo debemos unirnos, combatir las ideas de los ricos con nuestras ideas, organizarnos y, en estos tiempos, sobre todo luchar y resistir, que de ingeniárselas para resistir en este sistema tenemos experiencia de sobra. Porque este sistema nunca nos dará la dignidad que merecemos como pueblo.

Por eso luchemos para que un día la justicia y humanidad sean palabras reales, para que al fin tengamos una vida digna para todos.